Matilde Ávila: “En Doblaje, la tecnología está de nuestro lado”
September 27, 2008Conocí a Matilde Ávila a través de nuestro común amigo y doblajista Rolando Agüero a quien nunca dejaré de darle las gracias por ese encuentro.
Matilde es la mujer orquesta. Una reconocida doblajista, locutora y actriz argentina que ejerce la actividad desde todos los ángulos: no hay frentes a los que se resista. Le pone pasión y voz a infinidad de personajes, se ha probado como empresaria del doblaje, hace programas de radio, practica la docencia y un montón de otras cosas que tal vez cuente en otra ocasión. En fin, Matilde es como una traca de fuegos artificiales que nunca se apaga. Me encanta y la admiro.
Luego de haberla convocado para dar unas charlas para mis alumnos de la Academia de Doblaje le pedí que contara aquí alguna impresión de su vida profesional.
Matilde es de las personas que opinan que “las decisiones en la vida no son cosa sencilla, si uno quiere algo debe hacer el esfuerzo”.
Si continúas leyendo puedes ver lo que me envió.
En 1976 estaba todavía en el Conservatorio cuando me presenté a un casting (que en realidad ya estaba cerrado) para la película de J. J. Jusid, No toquen a la Nena, y terminé haciendo un personaje de cuatro días de filmación y el doblaje de varias de las adolescentes que trabajaban en la película. La experiencia fue maravillosa, fue la primera vez que entraba en un estudio de grabación en Laboratorios Alex, y compartía extensas jornadas con Luis Politti, Julio de Grazia y María Vaner.
La relación con el director Juan José Jusid continuó en su productora publicitaria con la realización de muchos cortos a lo largo de los años.
Pero a pesar de haber ampliado mi relación con otros directores publicitarios prestigiosos de la época (Luis Puenzo, Juan Bautista Stagnaro, Eddy Calcagno, Eliseo Subiela) y protagonizar numerosas peliculas, cosa que me llevaba a ser reconocida en la calle, no había vuelto a relacionarme con el maravilloso mundo del doblaje. Me dí cuenta que tenía que hacer algo más.
En esa época las reglas se respetaban y el nombre del producto debía decirlo un locutor. Si quería seguir en esto tenía que ponerme a estudiar y sabía que no era fácil. El ISER dictaba la única carrera habilitante de locutor nacional, el curso duraba tres años, las clases eran de lunes a viernes de 18 y 30 a 23, el ingreso constaba de tres exámenes a ser aprobados, esto permitía el ingreso a 40 aspirantes (20 voces femeninas y 20 masculinas) pero el promedio de inscriptos era de 850 personas.
Las decisiones en la vida no son cosa sencilla, si uno quiere algo debe hacer el esfuerzo, asi que en enero de 1982 me inscribí y comencé a leer en voz alta. Practicaba leyendo cuentos de hadas a mi hija de 2 años , cuando los vómitos propios de un embarazo incipiente me lo permitían. En marzo comenzaron los exámenes y ese 3 de abril empezamos las clases, los que habíamos logrado pasar victoriosos. (en realidad debían comenzar el 2 de abril, pero todos sabemos que ese día de 1982 pasaron otras cosas…).
En 1984 me había recibido de locutora nacional, comenzaba a trabajar en Radio El Mundo y Laboratorios Alex me abrían sus puertas a través de Video Record, para comenzar mi carrera de Doblajista.
Cuando llegaba a Laboratorios Alex a las diez de la mañana el mundo se iluminaba. En esa época se realizaban muchas películas y series de televisión, lo que hacía que en poco tiempo adquiriéramos un training excepcional. Otra de las cosas buenas era que había personajes que eran propios, y sabías que en todas las películas tu voz los iba a acompañar. Esto permitía que el trabajo fuera más rico en matices, que conocieras el ritmo, la respiración y los mohines del personaje.
Yo tenía algunas señoras que eran “mías”: Sofía Loren, Geraldine Chaplin, Jane Fonda, Pamela Carter, Sonia Braga, Julie Christie, y otras.
Ahora trabajamos en distintos laboratorios (estudios de grabación) y a menos que nos toque hacer el protagonista de una serie es difícil que repitamos muchas veces al mismo actor.
Pero, en Doblaje, la tecnología está de nuestro lado. Unos meses atrás me llamaron para hacer el protagónico de la película Away from her , otra vez la querida Julie Christie, pero hacía años que no me topaba con ella, entonces apelé a internet.
Busque en Youtube cortos de J.C. y comencé a hablar sobre ella para internalizar su ritmo, sus silencios, su tono suave y tierno. Al día siguiente comencé la grabación y el resultado fue que de las dos jornadas de 4 horas establecidas por la producción, logramos darle voz a ese complejo personaje en dos jornadas de 3 y 2 horas respectivamente.
Desde el primer take -a veces seguimos llamándolo “sinfín”- sabía a quién tenía frente a mí.
No siempre se tiene la suerte de saber de antemano qué actor vamos a doblar, pero un buen consejo es tratar de conocer lo máximo posible del personaje y del actor al que vamos a darle voz en castellano.
Si quieres conocer más acerca de MATILDE ÁVILA puedes visitar su blog o ponerte en contacto con ella: matildeavila@gmail.com
